domingo, 18 de octubre de 2009

Mujer Quilombo rechaza intento de criminalizar a los yukpas.


Mujer Quilombo, organización popular, feminista, revolucionaria con activistas por los derechos humanos en Venezuela, Argentina, México, rechazamos cualquier intento de criminalizar la solidaridad hacia el pueblo Yukpa y en especifico hacia uno de sus dignos lideres Sabino Romero.

Rechazamos el desacato frontal que altos funcionarios del gobierno han estado ejerciendo hacia el mandato firme del Presidente Chávez quien en el 2008 expresó su preocupación ante posiciones ambiguas “de querer estar con dios y con el diablo”, y de solicitar que no quede la menor duda de que entre los Yukpas y los ganaderos, este gobierno debe estar con los Yukpas.

El poder enceguecido de la Comisión Nacional de Demarcación se manifestó el pasado 12 de octubre con la entrega de títulos agrarios a 3 de las 140 comunidades Yukpas, exponiendo a Venezuela a una violación de su propia legislación como el artículo 119 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela CRBV.

Como mujeres amorosas, rebeldes, dignas, rabiosas, estamos concientes de que la lucha es de clase, de interés económico y de la herencia de un aparato estatal burgués. Cualquier intento de separar los que ha ocurrido de una lectura de los elementos de fondo, es fortalecer la lógica dominante del opresor, quien está no solo en las trincheras de la oposición golpista, sino también en algunos frentes estratégicos de toma de decisión dentro del gobierno, como la Comisión Nacional de Demarcación y la Comisión Regional de Demarcación Zulia, guiada por el Secretario Regional de Bandera Roja. Este ultimo elemento ampliamente denunciado por el movimiento popular.

Manifestamos:

· Nuestra preocupación por la integridad física y moral del compañero Lusbi Portillo, profesor, antropólogo, amigo y luchador social. Estamos con el profesor Lusbi Portillo, la lucha de solidaridad que hemos emprendido en la Sierra de Perijá se inició de la mano con Portillo. Muchos colectivos populares hoy aliados de la lucha deben sus inicios al profesor Portillo.

· Nuestro rechazo a la autocensura que los canales del Sistema Nacional de Medios del Estado han impuesto sobre el tema. Que la verdad no ofenda

· Nuestra preocupación porque figuras públicas de la televisión se presten a ser voceros para la escarnio contra la quienes han estado acompañando por años los indígenas. Alertamos a estos comunicadores que sin conocer la trayectoria histórica del problema, repiten irresponsablemente acusaciones sobre el profesor Portillo y otros aliados de la lucha. Compañeros y compañeras, investiguen, corroboren información. No es casualidad que sea la confrontación de clases en su máxima expresión a lo interno del aparato del estado que cierne su poder contra un indio, su familia y así afectar las demandas desde tiempos de a lucha por la independencia: tierra, hombres y mujeres libres. Este actuar puede desencadenar y justificar agresiones hacia personas del mismo movimiento popular. Caigan en cuenta “uno no sabe pa’ quien trabaja”.

· Los ganaderos de la zona jamás han dejado de actuar sin la complicidad del poder militar y de algunas individualidades de los cuerpos de seguridad del estado.

· Seguir en solidaridad con la lucha de los pueblos indígenas y con los procesos de autodemarcación que estos vienen impulsando.

Organizaciones sociales solidarias con el pueblo Yukpa

Por: Los abajo firmantes

Denuncian el recrudecimiento del conflicto en la Sierra de Perijá

No es una “simple pelea entre indios”, como se pretende presentar mediáticamente, el hecho ocurrido este 13 de Octubre de 2009 entre las comunidades indígenas Yukpa de Chaktapa y Guamo Pamocha (ubicadas en la Cuenca del Río Yaza, Sierra de Perijá, estado Zulia) ambas aliadas en la lucha por su territorio ancestral, ha sido el resultado histórico del atropello, desplazamiento forzado y despojo de tierras a la que ha sido sometido el Pueblo Yukpa por ganaderos e intereses mineros en la zona y el manejo irresponsable actual del conflicto existente en la zona por parte de los funcionarios y funcionarias con competencias en materia de ambiente, tierra y pueblos indígenas, situación que dio lugar a otro 12 de Octubre sin entrega de los títulos colectivos para las comunidades que están en pie de lucha desde el 2008 y a su vez detonó componendas por parte de hacendados y parceleros contra los indígenas.

Las organizaciones sociales abajo firmantes hacen del conocimiento de la comunidad nacional e internacional que el enfrentamiento ocurrido aproximadamente a las 7:00 p.m. del 13 de Octubre de 2009 tuvo como resultado dos (2) muertes y tres (5) personas heridas, entre ellas una niña. Entre los muertos se cuenta a Hevert García, hijo de Antonio García, Cacique de Río Yaza y esposo de Guillermina Romero, hija del Cacique de la comunidad de Chaktapa Sabino Romero Izarra y una joven Yukpa embarazada que se encontraba de visita en la comunidad de Guamo Pamocha llamada Mireya Romero. También resultaron heridos la niña Marylis Romero, de 11 años de edad, hija del cacique Romero; Edinson Romero, sobrino del Cacique Romero, quién recibió un disparo en la pierna, Juan de Dios Castro, Manuel Romero y el propio Cacique Sabino Romero Izarra quién se encuentra gravemente herido con dos tiros, uno en cada brazo.

Un clima de tensión que tiene responsables

Este lamentable saldo ha sido el resultado del clima de tensión que se vive entre las comunidades Yukpa como consecuencia de múltiples factores, entre los que destacan la instigación por parte de hacendados organizados en GADEMA, en coordinación con el autodenominado Frente Campesino Revolucionario Wayuu que reúne a parceleros que han manifestado su intención de tomar posesión sobre las tierras de la sierra por propia mano. Otro factor que destaca es la acción de los funcionarios y funcionarias del gobierno nacional que se han encargado de fragmentar a las comunidades mediante el manejo clientelar de los programas de vivienda, compra de camiones, y otorgamiento de créditos para los Consejos Comunales que son parte del “Plan Yukpa”, con la finalidad de lograr su apoyo incondicional para la firma de unas propuestas de demarcación que van acompañadas de los “Acuerdos de Convivencia con Terceros”, documentos que constituyen una manera de mantener la presencia y privilegios de hacendados y parceleros condenando a los indígenas a la exclusión. Tampoco se ha cumplido con la consulta previa e informada de los informes técnicos de demarcación, procedimiento fundamental exigido por la normativa vigente generando un clima de tensión que propicia la violencia y la presencia de mercenarios y sicarios.

En contra de la criminalización

Rechazamos la criminalización con la cual se pretende estigmatizar al Cacique Sabino Romero Izarra que se ha negado a transar sus derechos territoriales, en representación de su comunidad, manteniendo con firmeza sus demandas, asunto por el cual algunas autoridades consideran al Cacique Sabino el obstáculo fundamental para el proceso de demarcación y ha sido objeto de una campaña de desprestigio que lo trata de involucrar en el robo de ganado sin que existan pruebas de convicción en ese sentido. Esa matriz de opinión busca forzar un enfrentamiento entre los mismos indígenas y con los ganaderos de Machiques.

El 12 de octubre circularon rumores en la Sierra de Perijá que se estaban ofreciendo cinco mil bolívares por la cabeza del Cacique Sabino Romero por parte de parceleros Wayuu y hacendados de la zona. También se ha intentado criminalizar a la comunidad de “Chaktapa” afirmando que es el “Chiapas” de la Sierra de Perijá y que el Cacique Romero no acepta los ofrecimientos de los funcionarios porque desconoce al Estado, lo cual es falso, con lo cual se busca invisibilizar sus reiteradas exigencias realizadas ante las autoridades responsables en el marco de la legislación vigente.

El Estado tiene la responsabilidad indelegable de saldar efectivamente la deuda histórica con los pueblos indígenas, para lo cual debe brindar todos los tipos de protección (legal, territorial, ambiental, personal, sanitaria, alimentaria) a que está obligado por la Constitución y las leyes vigentes, a través de procedimientos administrativos expeditos y consensuados. El Estado debe abstenerse de realizar actos o permitir (aquiescencia) que terceros atenten contra la vida y derechos de los pueblos indígenas, especialmente hacendados y parceleros, que ponen en riesgo la existencia, el valor, el uso o el goce de los bienes territoriales indígenas.

Recomendaciones

Las organizaciones sociales que suscriben este comunicado solicitan al Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, el cese inmediato de la criminalización contra el Cacique Sabino Romero por parte de algunos funcionarios o funcionarias del Gobierno, así como la reestructuración de la Comisión Nacional de Demarcación y la Auditoría exhaustiva al Plan Integral Yukpa, ambas con participación de las comunidades indígenas. Asimismo, en términos del proceso de demarcación, se recomienda:

1. Concretar las compras de las bienhechurías de las haciendas recuperadas (demanda recurrente de las comunidades Yukpa y orden presidencial desde agosto de 2008) como requerimiento esencial para generar un ambiente de seguridad y confianza que pueda dar paso a la demarcación.
2. Inclusión efectiva de las autoridades ancestrales y tradicionales del Pueblo Yukpa en la toma de decisiones de los asuntos que les afecten más directamente como pueblo, de conformidad con el derecho Yukpa y la legislación indigenista vigente. El Estado debe incluir el protagonismo indígena en todo el proceso de demarcación, en particular, en el proceso de su planificación.
3. Reformular los procedimientos para la consulta pública. En el caso Yukpa, la consulta debe ser comunidad por comunidad y cumpliendo el principio de información previa, libre y de buena fe. Los documentos importantes del proceso de demarcación, deben ser traducidos al idioma Yukpa.
4. Garantizar que la demarcación cumpla con los criterios de “Tierras saneadas, sin hacendados ni minas” que ha sido la solicitud expresa y permanente de las comunidades Yukpa.
5. La destitución de Sergio Rodríguez, Viceministro de Ordenación y Administración Ambiental del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente porque es quién ha orientado está equivocada política.
6. Revisión exhaustiva de la gestión de la Ministra Nicia Maldonado, encargada de la definición de las políticas hacia los pueblos indígenas.

Si no se reconoce la organización ancestral política Yukpa se están violando sus derechos políticos; si ellos no son los protagonistas del proceso de demarcación se vulneran sus derechos territoriales; si las casas que se les ofrecen no se corresponden con su modo de vida ancestral se está violentando su derecho a la vivienda; si no se hacen estudios de impacto ambiental y social, así como consulta previa de proyectos y políticas públicas para la zona se están violentando sus derechos culturales; y si no se entregan los títulos de tierra se está obstaculizando la constitución del Estado Multiétnico y Pluricultural que establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

¡CESE A LA POLÍTICA DIVISIONISTA HACIA LOS PUEBLOS INDIGENAS!

¡CESE INMEDIATO AL DERRAMAMIENTO DE SANGRE DE LOS PUEBLOS YUKPAS DE PERIJÁ, NO MAS MUERTOS NI HERIDOS!

¡LOS HACENDADOS, MINEROS Y SUS ALIADOS EN LA COMISION NACIONAL DE DEMARCACION NO DETENDRAN LA LUCHA DE LOS PUEBLOS YUKPA POR LA RECUPERACION DE SUS TIERRAS ANCESTRALES!

Red de Apoyo por la Justicia y la Paz; Universidad Indígena de Venezuela; Ojos Rojos Percepción Colectiva; Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas de la UBV; Sociedad Homo et Natura; Foro Itinerante de Participación Popular; Asociación Nacional de Medios Comunitarios, Libres y Alternativos (ANMCLA); Mujer Quilombo; Programa Venezolano de Educación y Acción en Derechos Humanos (PROVEA); Comuneros del Sur; Escuela Popular de Formación Shema Sader; Cumbe de Mujeres; Centros Comunitarios de Aprendizaje (CECODAP); Organización de Estudiantes Indígenas de Venezuela (ONEIVE); Cátedra Guaicaipuro de la UBV; Centro de Estudios e Investigación de Pueblos Indígenas de la UBV; El Grito de los Excluidos; Asociación Civil “Primeros Pasos de Mujer”; Periódico Proceso; Sistema Zamora Libre; elpueblosoberano.net; Corredor del Noroeste (Caracas) ; Plataforma por los Derechos de los Pueblos, Colectivo Cuento, Fiesta y Candela, Núcleo Endógeno Cultural Capirugente, Colectivo Cultural Aguaelluvia, Organización Indígena Wayuu Maikiraalasilii; PRV-Tercer Camino, Organización Jeyuu; Comité Nacional de los Sin Techo; Corredor del Noroeste, Colectivo Alí Primera (Apure), Mineros Artesanales de las Claritas, Ateneo Popular de Caracas, Movimiento Popular Argimiro Gabladón (Portuguesa), Frente Revolucionario de Inquilinos y Ocupantes, MAR; Frente de Unidad Estratégica de Grupos Organizados; Comuna Tierra y Hombres libres de Barquisimeto; Corredor Central (Caracas); Radio Ecos; Movimiento Estudiantil de Integración Universitaria (ULA); Perijá TV. Movimiento Estatuista de Maracaibo; FEDECC; Periódico El Bulevard (San Cristóbal); Colectivo de Mujeres Ana Soto (seccional Zulia); Colectivo Utópicos y Alternativos; Programas radiales “El Trecho” y “La Educación y Tu”(la voz de Guicaipuro); Asamblea Revolucionaria Cultural Permanente; lacase.info; Unión Socialista de Izquierda; Colectivo Libre Aquiles Nazca (CLAN);

A los pueblos del mundo, al pueblo venezolano, al gobierno de Venezuela


Por: Abajo firmantes

Es un hecho histórico de las últimas décadas la insurgencia de los pueblos indígenas en la escena política de América Latina. Esto no es en modo alguno casual, por el contrario, se trata; por una parte, de la expresión de la crisis del modelo desarrollista y neoliberal que tanto el imperialismo y sus grandes corporaciones transnacionales pero también, los Estados-gobiernos nacionales del continente, han buscado imponer a lo largo y ancho de todo nuestro continente y; por el otro, de la necesaria respuesta indígena a esta propuesta neoliberal que busca liquidarlos como civilizaciones, especialmente, por cuanto pretende intervenir y apropiarse de sus últimos espacios territoriales. Se trata, por tanto, de una lucha territorial en la que a los pueblos indígenas se les puede ir la vida, de allí la fuerza ética y política de sus demandas.

Desde el levantamiento indígena Zapatista de 1994 en México hasta la confrontación de los indígenas de la Amazonia peruana este mismo año 2009, uno tras otro, los pueblos indígenas de América han venido insurgiendo en defensa de su persistencia cultural y civilizatoria que, saben, no es posible sin defender al mismo tiempo y hasta las últimas consecuencias, sus espacios territoriales.

De tal manera que, si para la nueva etapa capitalista urge a las corporaciones un reordenamiento territorial dirigido a hacer posible la intervención protegida de sus capitales en espacios duchos en biodiversidad, agua y energéticos, para los pueblos indígenas representa el momento de luchar a muerte por sus últimos territorios, en singular defensa de sus cosmovisiones y cosmovivencias.

A esta realidad no escapa Venezuela, mucho más cuando sabemos que, todo el potencial energético, de agua y biodiversidad presente en este país se encuentra emplazado en el subsuelo de los espacios territoriales indígenas: La Gran Sabana en el estado Bolívar; el estado Amazonas y la Sierra de Perijá en el estado Zulia. De allí que, cuando la Constitución Bolivariana (aprobada en 1999) se planteó como meta, a cumplir en dos años, la delimitación de los hábitats indígenas, los pueblos originarios sintieron y se aferraron con fe a la demarcación como esperanza y certeza de que su persistencia como culturas diferentes estaba asegurada. Sin embargo, la realidad no es tan simple ni pura como la esperanza indígena. Grandes y oscuras fuerzas entran en juego. Éstas intervienen para torcer el rumbo a favor de las corporaciones y del capitalismo involucrando incluso a gobiernos que, declarativamente, se identifican con la necesidad de justicia para los pueblos originarios.

La primera manifestación de que el rumbo en Venezuela se torcía fue la forma en que se configuró la Comisión Nacional para la Demarcación de Hábitats y Tierras Indígenas, constituida, fundamentalmente, por los Ministerios de Defensa; Energía y Petróleo; Producción y Minas; Ambiente y las Corporaciones de Desarrollo de las regiones involucradas (CVG en Guayana y CORPOZULIA en el Zulia). Por supuesto, se seleccionaron a algunos representantes de las comunidades indígenas, pero su presencia quedaba de por sí, mediatizada y minimizada ante la imponente fuerza de los representantes del Estado-gobierno, amén de que en su elección lo que menos privó fue la participación de sus comunidades de origen. Por mencionar un ejemplo, la representante indígena en la Comisión para la Demarcación de los Hábitats indígenas del Zulia es una wayuu que desconoce totalmente la realidad de los pueblos yukpa y barí. Asimismo, la Comisión Regional de Demarcación se constituyó con criterios técnico-políticos*, quedando las comunidades y sus representantes legítimos sin posibilidad de participar.

Esta Comisión nunca ha querido escuchar la palabra de las comunidades y, mucho menos, la de organizaciones ecologistas no gubernamentales que desde hace más de 20 años han venido trabajando con las comunidades en la defensa de sus tierras y culturas en la región de la Sierra. Por el contrario, ante cualquier crítica a sus procedimientos la actitud ha sido la descalificación con el maniqueo argumento de si quien hace la crítica es afecto o no al proceso de Chávez.

Todo ello ha degenerado en la situación que hoy se vive en el costado Yukpa de la Sierra de Perijá: La comunidad Yukpa de Chaktapa y su líder Sabino Romero que, ante la negativa a escuchar por parte de la Comisión Nacional y Regional de Demarcación, decidió recuperar su territorio, está siendo colocado por los funcionarios ministeriales como elementos “al margen de la ley”, ello en consonancia con el discurso y acción de las fuerzas oscuras antes mencionadas. Hoy, Sabino Romero está siendo criminalizado por esas fuerzas oscuras pero apoyadas “oficialmente” por el gobierno nacional a través de su Vice-Presidencia, el Ministerio de Interior y Justicia y el Ministerio de Obras Públicas, quienes pretenden convertir al líder yukpa en la defensa y rescate de sus tierras tradicionales en un vulgar criminal, abigeo y hasta violador y, de paso, junto a él, pretenden criminalizar a uno de sus principales aliados en la lucha, como es el caso del Profesor Lusbi Portillo y su organización no gubernamental ecologista Homo et Natura.

Por todo lo anteriormente expuesto y, ante la grave situación en la que está en riesgo la libertad y la vida de Sabino Romero y la comunidad yukpa de Chaktapa, así como la del profesor de la Universidad del Zulia Lusbi Portillo, nosotros, los que abajo firmamos, nos dirigimos a los pueblos del mundo, al pueblo de Venezuela y al Gobierno del Presidente Chávez, para solicitar y exigir:

1.- Cese a la persecución y criminalización del líder indígena Sabino Romero y a la comunidad yukpa de Chaktapa que sólo está exigiendo el reconocimiento y recuperación de sus tierras tradicionales y ancestrales.

2.- Solicitamos del Presidente Chávez la revisión total y reorganización del proceso de demarcación territorial indígena realizado por la Comisión Nacional y Regional respectivas, pues, ambas han actuado a contracorriente de las justas aspiraciones de los pueblos afectados.

3.- Exigimos el respeto a la vida de Sabino Romero, amenazado de muerte por los hacendados.

4.- Exhortamos al Presidente Chávez a desconocer y anular toda concesión de explotación minera (petróleo, carbón, gas, uranio y cualquier otro mineral) en territorio indígena.

5.- Llamamos a todos los pueblos, organizaciones y personalidades identificadas con la posibilidad de construir otro mundo a sumarse a este llamado y a defender la vida de los pueblos y civilizaciones originarias de nuestro continente.

Personalidades:
Carlos Walter Porto-Goncalves. Brasil
Edgardo Lander. Venezuela.
Pablo Tasso. Argentina.
Efraín León. México.

Movimientos y Colectivos:
Movimiento de los Sin Tierra. Brasil
Vía Campesina. Brasil
Ejército Zapatista de Liberación Nacional. EZLN
CONAIE. Ecuador

Herido el costado indio de la patria

Por: José Leon.

“Yo sé que este problema viene por la demarcación, a nosotros nos quieren sacar, ya nosotros sentimos que los ganaderos y la demarcación nos quieren sacar de las tierras”
Sabino Romero

Si no se discuten los problemas de fondo, por ejemplo y fundamentalmente el modelo de desarrollo, discusiones como la de si hay o no hay libertad de expresión, puesta en el tapete por la “oposición”, o bien las ampliamente casadas por el gobierno sobre la “Guerra de IV Generación” o el “terrorismo mediático”, incluso la propia del “Socialismo del siglo XXI”, resultan espurias. Culequera, como diría Alí.

El problema, en cambio, “modelo de desarrollo” marca una verdadera frontera. Hasta la guerra por la tierra que lleva más de 200 líderes campesinos muertos, se explica sin contradicciones insuperables. Como se explica, en los términos de la seguridad y defensa, la incursión y aun la toma de pueblos fronterizos por los paramilitares. Estos eventos no refutan estructuralmente al gobierno, no lo desestabilizan en lo esencial. Ni un golpe de Estado saca de sus casillas al Estado: véase el caso Honduras, que es el ejemplo más apropiado que ofrece la historia reciente. Tales asuntos pues, apelan a la ineficiencia, a la falta de controles adecuados, a las relaciones y formas de poder mantenidas por generaciones por parte de los sectores dominantes, oligárquicos, viejos y nuevos. Incluso se puede decir, que hasta tienen solución en el marco del poder conocido (no me la imagino, de paso, pero en los programas de opinión y en las páginas de periódicos físicos o digitales, desfilan sin cesar, incontinentes).

Pero el problema -“modelo de desarrollo”- sí define un límite. Se está de un lado o del otro. O nos embarcamos en un desarrollismo absurdo, el mismo que tiene al borde del colapso al planeta, y del que se sienten orgullosos los países del G-20 más China, o cambiamos el rumbo, renunciamos a la carrera tecnológica cuya pauta la dicta el occidente enfermo, renunciamos radicalmente a la obsolescencia como motor de la economía, renunciamos a la acumulación, al crecimiento económico, a las cifras, y sobre todo, a la explotación de recursos que nuestros países no necesitan, para captar mercados o atraer inversiones, relajando controles ambientales e impositivos que hacen que esas inversiones migren de Europa, Asia o EEUU en procura aquí de paraísos (de desiertos) legales y, por lo que vemos, ayunos hasta de derechos humanos.

La diferencia es clara y está sumamente debatida.

O lo uno o lo otro.

Lo que vaya pues, al fondo de la cuestión, definirá el curso de la verdadera discusión, esa que pondrá en interdicción, en entre-dicho(s) el actual estado de cosas.

(La prensa, el tiraje, la pantalla, el centimetraje que tenga esa discusión definirá, de paso, dónde está el hueso de la “libertad de expresión”. La cobertura de la crisis indígena de Pando o la de Badua es significativamente diferente a la que tenemos hoy. Ciertamente la nuestra no se parece a la ocurrida en Perú, pero sí tiene los mismos inmediatos ingredientes históricos que la de Bolivia.)

Por lo pronto existe, es evidente, es peligroso, un cerco mediático sobre el tema del carbón y en general de la Sierra de Perijá desde donde vemos el conflicto los colectivos y movimientos que nos reconocemos en los indios, que hacemos causa común porque su historia es la nuestra. Somos los mismos, por lo mismo que somos palestinos, iraquíes, u hondureños, y no precisamente por la globalización sino precisamente en su contra.

Los argumentos que protestan la explotación del carbón son tergiversados o silenciados. Las instituciones del gobierno con interés (e intereses) en el tema, han renunciado al debate (simplemente tienen la razón porque ¡abráse visto! el Poder no discute, sanseacabó y punto) y han hecho acusaciones absurdas, como que nos paga la CIA, o que si somos waitias o alijunas entonces no tenemos voz. Somos bolivianos o nicaragüenses, incluso somos hijos del Bronx, pero yukpas o barí, no.

La Comisión demarcadora por su lado jugó el y al juego de los ganaderos, los hijos de los hacendados que no más ayer cazaron “motilones”. Los “territorios indígenas” (incomprensibles para una racionalidad Estatal y estadística forjada y madurada en el seno de los asfixiantes espacios burocráticos urbanos) devinieron potreros, pedregales, pegujales, retazos, tierra retaceada y compartida con el enemigo histórico, ahora envalentonado, porque hasta se atreve en las propias narices de la farsa del 12 de octubre a pagar por la muerte del cacique Sabino, el último de por estos lados (no ha sido el últimito Guaicaipuro que está bien muerto en el panteón nacional) que defiende a su pueblo del conquistador, del colono, de las trasnacionales. Ese pago y esos tiros, son la muestra de que los dueños de la (t)sierra –que no van a pelar el boche, llegado el caso, que ven muy próximo por demás, de venderle al Estado “sus” tierras, y por ende, el subsuelo, no sin antes que este les pague “el suelo” -¡al diablo las bienhechurías!- pero eso sí limpio de indios, o a lo sumo debilitados y reducidos a una presencia entre turística y nostálgicamente antropológica y folklórica) ellos, pues, los ricos, se cagan en lo que sea.

Encontraron el mejor momento para atacar por todos los flancos. Joder al gobierno, jodiendo de raíz a los yukpas, y recibir de paso ¡el apoyo del gobierno! Tres en uno. Golpe redondo. (Por cierto, como corolario, y como cuarto punto a favor, las carroñeras de los medios acechan el momento para que ¡declaremos! antes sus cámaras y micrófonos con el fin, el suyo pero que ahora se pone ¡a favor! del gobierno, de joder al gobierno. No es un juego de palabras, sino de una clara lección de dialéctica. Si el peo sale por Globovisión algunos sectores del gobierno verán confirmada su tesis. Si no se declara, el cerco mediático (estatal, institucionalizado, constituido) se cierra, impunemente. La línea sin embargo ha de ser: ¡no declarar a los medios rameras y por todos lados, vencer el cerco! El gobierno sabe, conoce el poder de la verdad. ¡Y la verdad se sabrá! De modo que, como nosotros, también están cercados por las evidencias. Eso explica la desesperada y desproporcionada, amén de injusta y violadora de los más elementales derechos humanos, operación militar de ocultar e incomunicar el cuerpo de Sabino.

Las pruebas en carne propia del crimen, después de 24 horas sin la apropiada atención médica, (¿jugando al desangramiento?), quedaron en manos de los protectores de los poderes fácticos en una Sierra sin ley.

Lo que está sucediendo con Sabino nos ayuda a comprender –si lo queremos ver- que hemos topado con un límite. Hoy, como en otros momentos, pero hoy y ahora, el Estado gobierno pende de un indio.

sábado, 17 de octubre de 2009

Una historia escrita en "geruindios"

Por: René Baralt.

Confirman la muerte de dos indígenas y cinco heridos en la Sierra de Perijá

Así refleja el diario Panorama esta matanza en la aldea Chaktapa. No obstante, esta historia no empezó ayer, pues se trata de luchas ancestrales por la tierra de las etnias Yuckpa, Japreira y Barí. Es el resultado de mucho más que una simple balacera entre aldeas vecinas como se ha pretendido hacer ver. Se trata de una estrategia tendiente a generar conflictos en la frontera con Colombia. El tema indígena es tan solo un pretexto.

El Cacique Sabino Romero es hijo de otro líder indígena de muy larga data en la lucha por la tierra, Jose Manuel Romero, anciano de mucha edad, quien fue asesinado a golpes hace un año por sicarios contratados por ganaderos. El gobierno venezolano, se ha equivocado en las políticas de demarcación de tierras llegando al grado de generar la división del sector indígena y burlarse del sector ganadero, con la promesa del pago de bienechurías. Sabino Romero representa una posición en contra del absurdo burocrático del ministerio de pueblos indígenas (MinPI). Es vocero reconocido y respetado por la mayoría de las comunidades Yuckpas de la sierra de Perijá.

Desde hace meses se ha venido observando la satanización medíatica de esta figura tanto por ganaderos como por la burocracia del gobierno, cuando en la realidad se trata de la más genuina representación Yuckpa. Coincidencialmente, apenas unas horas antes de estos sucesos, el presidente de la asociación de ganaderos declaraba a un diario que iban a tomar medidas por sus propias manos. No es de dudar que esta nueva matanza de líderes campesinos e indígenas, venía siendo preparada por los medios de comunicación comerciales con antelación, preparando la justificación de lo moralmente injustificable.

Otro elemento a evaluar es la geopolítica de la Sierra de Perijá. Resulta demasiado sospechoso un conflicto a 24 horas después de una acto oficial conmemorativo al 12 de octubre (día de la resistencia indígena). Acto írrito para las etnias de la sierra, con la entrega de apenas 3 títulos de propiedad colectiva a 3 comunidades de 141 que existen en Perijá y con tierras no aptas para la agricultura. Se encuentra justo en la frontera con Colombia, un país que está pronto a establecer bases militares norteamericanas. El asunto involucra a tres ministerios, que a pesar que sus cabezas han mostrado capacidad, no han logrado evitar el problema. Tanto la ministra Nicia Maldonado del MinPI, Yuvirí Ortega de Ambiente y Tarek El Aisami del MRIJ, están sentados sobre un polvorín a punto de estallar, haciéndole el juego a la estrategia desestabilizadora del plan Colombia. ¿A quien conviene un conflicto sangriento en nuestras fronteras? No al gobierno venezolano. Para más aderezo, sigue existiendo la intensión de la explotación del carbón, aun cuando el mismo presidente Chávez se declaró en contra. Existen grandes intereses trasnacionales en la zona para la explotación de minerales, paradojicamente, es a través de CORPOZULIA, un ente del estado cuyas políticas dependen del gobierno central.

Si usted amig@ lector@ no entiende, no se preocupe, nosotr@s tampoco entendemos tan grandes contradicciones. Esta es una gran sopa de burocracia, intereses económicos, guerrilla, luchas ancestrales indígenas por la tierra, plan Colombia y narcotráfico, muy difícil de digerir.

El cacique Sabino Romero fue trasladado clandestinamente a la ciudad de Maracaibo, para por fin recibir atención médica. Su dos hijos heridos de bala, fueron trasladados en helicóptero al hospital militar, casi que en condición de secuestrados, pues la comunidad de Chaktapa teme cualquier represalia castrense en vista de que las autoridades de la zona han sido sistemáticamente "compradas" por los poderes económicos de Perijá. Casi todas las autoridades se presentaron 14 horas después cuando ya todo estaba consumado.

Es decir, nuestra revolución duerme con sus enemigos, pero esta historia aun se escribe en gerundios o en "geruindios", no se.

rbaralt@colibris.org.ve

Los proscritos