sábado, 17 de octubre de 2009

Una historia escrita en "geruindios"

Por: René Baralt.

Confirman la muerte de dos indígenas y cinco heridos en la Sierra de Perijá

Así refleja el diario Panorama esta matanza en la aldea Chaktapa. No obstante, esta historia no empezó ayer, pues se trata de luchas ancestrales por la tierra de las etnias Yuckpa, Japreira y Barí. Es el resultado de mucho más que una simple balacera entre aldeas vecinas como se ha pretendido hacer ver. Se trata de una estrategia tendiente a generar conflictos en la frontera con Colombia. El tema indígena es tan solo un pretexto.

El Cacique Sabino Romero es hijo de otro líder indígena de muy larga data en la lucha por la tierra, Jose Manuel Romero, anciano de mucha edad, quien fue asesinado a golpes hace un año por sicarios contratados por ganaderos. El gobierno venezolano, se ha equivocado en las políticas de demarcación de tierras llegando al grado de generar la división del sector indígena y burlarse del sector ganadero, con la promesa del pago de bienechurías. Sabino Romero representa una posición en contra del absurdo burocrático del ministerio de pueblos indígenas (MinPI). Es vocero reconocido y respetado por la mayoría de las comunidades Yuckpas de la sierra de Perijá.

Desde hace meses se ha venido observando la satanización medíatica de esta figura tanto por ganaderos como por la burocracia del gobierno, cuando en la realidad se trata de la más genuina representación Yuckpa. Coincidencialmente, apenas unas horas antes de estos sucesos, el presidente de la asociación de ganaderos declaraba a un diario que iban a tomar medidas por sus propias manos. No es de dudar que esta nueva matanza de líderes campesinos e indígenas, venía siendo preparada por los medios de comunicación comerciales con antelación, preparando la justificación de lo moralmente injustificable.

Otro elemento a evaluar es la geopolítica de la Sierra de Perijá. Resulta demasiado sospechoso un conflicto a 24 horas después de una acto oficial conmemorativo al 12 de octubre (día de la resistencia indígena). Acto írrito para las etnias de la sierra, con la entrega de apenas 3 títulos de propiedad colectiva a 3 comunidades de 141 que existen en Perijá y con tierras no aptas para la agricultura. Se encuentra justo en la frontera con Colombia, un país que está pronto a establecer bases militares norteamericanas. El asunto involucra a tres ministerios, que a pesar que sus cabezas han mostrado capacidad, no han logrado evitar el problema. Tanto la ministra Nicia Maldonado del MinPI, Yuvirí Ortega de Ambiente y Tarek El Aisami del MRIJ, están sentados sobre un polvorín a punto de estallar, haciéndole el juego a la estrategia desestabilizadora del plan Colombia. ¿A quien conviene un conflicto sangriento en nuestras fronteras? No al gobierno venezolano. Para más aderezo, sigue existiendo la intensión de la explotación del carbón, aun cuando el mismo presidente Chávez se declaró en contra. Existen grandes intereses trasnacionales en la zona para la explotación de minerales, paradojicamente, es a través de CORPOZULIA, un ente del estado cuyas políticas dependen del gobierno central.

Si usted amig@ lector@ no entiende, no se preocupe, nosotr@s tampoco entendemos tan grandes contradicciones. Esta es una gran sopa de burocracia, intereses económicos, guerrilla, luchas ancestrales indígenas por la tierra, plan Colombia y narcotráfico, muy difícil de digerir.

El cacique Sabino Romero fue trasladado clandestinamente a la ciudad de Maracaibo, para por fin recibir atención médica. Su dos hijos heridos de bala, fueron trasladados en helicóptero al hospital militar, casi que en condición de secuestrados, pues la comunidad de Chaktapa teme cualquier represalia castrense en vista de que las autoridades de la zona han sido sistemáticamente "compradas" por los poderes económicos de Perijá. Casi todas las autoridades se presentaron 14 horas después cuando ya todo estaba consumado.

Es decir, nuestra revolución duerme con sus enemigos, pero esta historia aun se escribe en gerundios o en "geruindios", no se.

rbaralt@colibris.org.ve

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